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Mostrando entradas de julio, 2013

Crónica de una guerra de pintura

En toda mi vida he ido al gotcha unas tres veces, me caga un poco porque los campos siempre están muy lejos y odio que las cosas estén lejos. De esas tres veces solo recuerdo una, la más memorable.  Era cumpleaños de mi primo (¿se acuerdan del post de 300? Pues es el mismo. Sus padres sí lo quieren y siempre le festejan) e invitó a familia y amigos a un campo de gotcha en alguna parte de alguna carretera abandonada por Dios.   Como toda mi familia es rica menos yo, el campo era estúpidamente grande y teníamos municiones infinitas y comida y la hermana más sexy de algún amigo de mi primo. Yo estaba muy emocionado porque jugar videojuegos de guerra ya no era suficiente y quería sentir la emoción de asesinar a algún miserable en el campo de batalla, aunque fuera solo con pintura. Nos dieron la clásica plática de seguridad a la que por supuesto puse mucha atención: Nunca disparen a la cara porque... -uh, ¿qué dijo sobre disparar a la cara? Debe ser muy divertido....

Bestias de la muerte de Lucifer

Hace dos noches estaba yo realizando trabajos en pro de la sociedad (mandando mensajitos de guatsap) cuando fui interrumpido por el grito desgarrador de mi hermano. Anunciaba que justo en mi cuarto, se encontraba una de las criaturas más tenebrosas, macabras y asquerosas de todo el oscuro reino del gran Satán: Una mariposa. Sí: su ídolo, su Dios, su modelo a seguir, El Maestro no soporta a las mariposas. Desde que era un parbulito las mariposas me han dado mucho asco y miedo. En una ocasión mi familia y yo fuimos al zoológico y me obligaron a entrar a un lugar donde había el triple de la población de China, pero en mariposas. Fue horrible, además de que creía que iban a llevarme a sus nidos para ser el alimento de sus crías y si les hacías algo te regañaban, multaban y fucilaban. En la primaria logré evitar el clásico viaje a Michoacán a ver a las mariposas monarca, gracias al Eterno. Ahora cuando veo una en la calle o en donde sea, me siento muy incómodo, inseguro y solo ...