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Mostrando entradas de 2015

La metáfora del Paketaxo

Hace días tuve una interesante conversación con alguien a quien llamaremos P ingüino.   Hablábamos de La Mujer. Deben saber que el muchacho tenía tres o cuatro fans, pero por una serie de eventos, jamás les hizo caso. Lo cuestioné un poco más sobre ellas, a lo que respondió con la siguiente frase: " Voy a usar la metáfora del Paketaxo". Los Paketaxos son como las mujeres: Hay cuatro (4) tipos. Primero tenemos al Paketaxo amarillo. A ese nadie lo quiere, siempre es la última opción y prefieres no comer nada que meter la mano y encontrar un sabritón. No digo que no te lo chingarías, pero solo lo harías si estuvieras muriendo de hambre o estuvieras muy ebrio. Luego está el Paketaxo Verde. No es mucho mejor que el amarillo, pero te llama más la atención. Puedes acabártelo sin pedos y a veces, podrías buscar más. Sigue sin ser el ideal, pero como botana está bien.  Seguimos con el Paketaxo Azul. El mejor de todos. Cada cosa que tiene es deliciosa y perfecta y matarías...

De quesadillas

Como saben (o no) soy entusiasta de la comida callejera. A una cuadra de mi casa está el humilde puestesillo de una señora donde vende quesadillas con su familia. Llegan todas las noches a eso de las nueve y se van como a la una de la mañana. Hace unos dos años que llegaron y siempre hay chingos de gente.    Debido por supuesto a su apretadísima agenda, El Maestro no había tenido tiempo de probarlas, pero como siempre había gente, definitivamente eran las mejores del universo explorado. Tres meses atrás iba en mi carro muriendo de hambre como a las once de la noche. Le mandé un puto guasap a los viejos y confiables tacos al pastor, pero me dejaron en seen. Ardido por su desprecio busqué el número de las quesadillas. Y ellas sí contestaron.  Cuando llegué había treinta personas (las conté). Con trabajos aparté a la multitud y le pedí a un chico dos quesadillas de carne y una de chicharrón. El chico de tez luchona anotó mis exigencias y me dijo "...

El Maestro descubre una cosa

He regresado, muchachos. Como saben (o no) hace poco más de dos meses fui enviado al Polo Norte. ¿Por qué razón? Se me encargó realizar una expedición para localizar una misteriosa especie no conocida de pingüino visto a penas un par de veces por los habitantes de la zona.  Reuní un equipo en el que había un grupo de hombres rudos,  varios biólogos expertos, un físico, un matemático y un matemático de otro tipo. Después de semanas de ardua búsqueda y tras perder a más de 200 hombres (lo cual fue una tragedia porque no éramos ni 100) llegamos a esta conclusión: Nos habíamos equivocado de polo. Los pingüinos viven en el Polo Sur. Abordamos un avión y luego de pasar varios días perdidos en Malasia, llegamos a nuestro destino. Con ayuda de los lugareños, encontré al misterioso animal.  Era la oportunidad para poner mi nombre a una especie, como su descubridor tenía el derecho absoluto de hacerlo a perpetuidad en todo el universo. Lo llamé " Sphenis...

Obsesión infinitamente pendeja

Como saben (o no) el museo Tamayo albergó la exposición " Obsesión Infinita " de Yayoi Kusama, una artista japonesa muy famosa... and shit.  ¿Qué problema tiene con eso, Maestro? se preguntarán: Pues que no pude verla por tanta pinche gente. No, no estoy en contra de la cultura, el problema fue la pésima organización que no permitía obtener boletos a menos que acamparas ahí toda la noche. Conocí a una pareja que llegó desde 1993 y aun así no pudo entrar.  Las dos veces que traté de ingresar había mínimo 700 miserables en la fila. Ugh. Pero hey, si como yo tú tampoco pudiste entrar a ver el arte de la maldita asiática estúpida, no te preocupes, El Maestro propone hacer tu propia exposición con juegos de azar y mujerzuelas: -Primero que nada, debes encontrar un lugar donde haya chingos de personas idiotas. Recomiendo metro Polanco en viernes de quincena.  -Segundo: Consigue lucesitas. Pueden ser de la serie navideña que recién q...

El primero del 2015

Tenía cuatro meses que no me paraba por aquí. El lugar está como lo dejé, pero presiento que la chacha se robó un par de corbatas. ¿Qué tal estuvo su 2014? ¿Se acuerdan de cómo me quejé los primeros 6 meses? Oh sí, fue horrible.  El 2014 para mí fue como la poesía: toda rara y pendeja. 31 de diciembre: nos tomábamos una foto y jurábamos estar juntos todo el año. 24 de enero: terminábamos toda relación. Ustedes saben (o no) de qué hablo. Saben lo difícil que fue. Y luego fueron días oscuros y confusos. Días en los que escribí ese post tan ridículo de los calcetines. Días de muchas loqueras que al final no me dejaron absolutamente nada. También fueron días de desesperación laboral. No sabía qué rayos iba a hacer con mi vida. Me sentía en un timelapse en donde el mundo entero se movía, menos yo. Pero las cosas dieron un giro cuando alguien a quien llamaremos "Vive Bien Lejos" me propuso entrar a El Empleo.  Vive Bien Lejos no me dio d...